Hace tres días que la ciudad ha vuelto al caos que nos tiene acostumbrados.
El correo electrónico se vuelve a llenar con ofertas para actividades de lunes a domingo, los coches invaden las calles, la gente vuelve a su vida "normal"...
Han sido pocos días pero me va a costar acostumbrarme a la "normalidad".
Con la esperanza de volver a ver a la gente de siempre y con la curiosidad de nuevas experiencias que nos deparen estos meses próximos, comenzamos con caras largas nuestro trabajo cada día...
Para mi el agosto no fue precisamente unas vacaciones pero ha sido mucho más satisfactorio. Trabajo extra los fines de semana en las estaciones de trenes, visitas de los amigos, clases de idiomas, playa una vez al mes, tormentas de verano....
La verdad que no cambio este cansancio, de no haber parado de hacer cosas, por una cara larga por haber vuelto de "vacaciones de verano".